Un control policial permitió localizar en el acceso norte de Viedma un Toyota Corolla que tenía un pedido de secuestro vigente dispuesto por la Justicia de Neuquén en una causa de ejecución prendaria iniciada por el Banco Supervielle. El conductor aseguró que había comprado el vehículo hacía aproximadamente un año y la Fiscalía dispuso el secuestro, sin formular imputación penal en su contra.