Todo comenzó cerca de las 4.50, cuando un llamado al 911 RN Emergencias alertó sobre daños que se estaban produciendo en un comercio del radio céntrico. La comunicación fue derivada de inmediato a los móviles que realizaban tareas de prevención en el sector, lo que permitió desplegar un operativo para localizar al responsable.
Un efectivo de la Comisaría 2° inició una persecución y logró reducir al sospechoso a pocas cuadras del lugar de los hechos. De esa manera, el hombre fue detenido y quedó a disposición de la Justicia, evitando que la seguidilla de ataques continuara.
Sin embargo, las actuaciones recién comenzaban. Durante las recorridas posteriores, el personal policial estableció que otros dos comercios, ubicados también en pleno centro de Bariloche, presentaban sus vidrieras dañadas.
Los tres hechos compartían la misma modalidad: roturas provocadas durante la franja horaria comprendida entre las 4 y las 5 de la madrugada, sin que se registraran robos de mercadería u otros elementos.
Además de identificar la secuencia de los hechos, los efectivos preservaron los lugares afectados hasta la llegada de los propietarios y avanzaron con las diligencias correspondientes para documentar los daños.
Paralelamente, continúa el relevamiento para determinar el monto total de las pérdidas ocasionadas y completar las denuncias de todos los damnificados.
La reconstrucción de lo ocurrido permitió establecer que los ataques se concentraron en pocas cuadras del casco céntrico y respondieron a un mismo patrón de comportamiento, un dato clave para unificar la investigación y avanzar sobre una única causa judicial.
Finalmente, el hombre de 33 años permaneció detenido durante gran parte de la jornada. No obstante, por disposición del fiscal de turno, recuperó la libertad durante la noche del sábado, mientras la investigación por el delito de daño continúa con nuevas medidas destinadas a reunir la totalidad de las pruebas.
