El despliegue tuvo su punto crítico en la zona de chacras, donde dos mujeres policías lograron bloquear la fuga. Ambas resultaron heridas, fueron asistidas en guardia y están fuera de peligro.
Todo se desató cerca de las 10.20, cuando un vecino alertó por movimientos sospechosos en una propiedad lindera sobre calle Los Sauces al 1.700. Allí varias personas cargaban dos cajas fuertes en una camioneta Fiat Strada, a plena luz del día. Inmediatamente,un móvil de la Subcomisaría 68° de Stefenelli llegó al lugar y se encontró cara a cara con los sospechosos en plena maniobra de escape.
Lejos de entregarse, los ocupantes del vehículo embistieron el patrullero y, en medio del impacto, una de las cajas fuertes cayó sobre la calle. En segundos, la situación escaló aún más: ante la voz de alto, los delincuentes comenzaron a disparar contra los policías y huyeron a toda velocidad por Los Sauces hacia el este, enlazando luego con calle Vintter en dirección a la Ruta Nacional 22.
A partir de ahí, la escena se transformó en una persecución a contrarreloj. Sin perder tiempo, se activó un operativo cerrojo que bloqueó los accesos estratégicos de la zona. Móviles de distintas unidades se desplegaron por calles rurales y caminos de chacras, siguiendo la fuga que continuó por Traful y Viterbori. El objetivo era claro: no dejarlos escapar.
El momento más tenso llegó cuando el cerco empezó a cerrarse. En plena huida, ya sin margen, los sospechosos se encontraron con una última barrera: dos mujeres policías de la Comisaría 48° de Mosconi que, con decisión, cruzaron en el camino la camioneta Nissan Frontier para cortarles el paso. El impacto fue inevitable. El vehículo de los delincuentes impactó de frente y el plan de fuga se desmoronó en segundos.
Los ocupantes abandonaron la Fiat Strada y corrieron entre las chacras en distintas direcciones. Sin embargo, el operativo ya estaba en su punto máximo de efectividad. Uno de los hombres, de unos 38 años, fue reducido en el lugar, mientras que otro joven de 21 años fue ubicado y demorado en un sector ercano. En medio del procedimiento, además, se secuestró una pistola 9 milímetros, evidencia del nivel de peligro al que estuvieron expuestos los efectivos.
Mientras tanto, las dos policías que protagonizaron la maniobra clave fueron trasladadas de manera preventiva a la guardia médica. Afortunadamente, ambas se encuentran en buen estado y fuera de peligro, tras atravesar uno de los momentos más críticos del operativo.
Las cajas fuertes fueron recuperadas, el golpe quedó frustrado y el cerco policial funcionó con precisión en un escenario complejo. La rápida reacción ante el llamado de un vecino y la coordinación en terreno marcaron la diferencia en un procedimiento que, por momentos, tuvo todos los condimentos de una situación límite. En cuestión de minutos, la Policía logró transformar un episodio de alto riesgo en un operativo exitoso.