Durante las recorridas peatonales se generó un intercambio directo con quienes trabajan diariamente en los comercios. Los efectivos facilitaron números telefónicos de la unidad policial y canales como el 911 RN Emergencias, con el objetivo de que ante una situación sospechosa exista una vía de comunicación directa y sin demoras.
El diálogo permitió, además, poner el foco en algunos momentos particularmente sensibles para los comercios. La apertura y el cierre de los locales, así como los cambios de turno, fueron señalados como instancias en las que resulta conveniente extremar las medidas de prevención.
Una de las recomendaciones fue observar previamente el entorno antes de ingresar o destrabar el acceso al establecimiento.

La iluminación también ocupó un lugar dentro de las pautas entregadas. Se recomendó mantener despejados los frentes de los locales y reforzar la iluminación de accesos y vidrieras cuando disminuye la visibilidad. Son medidas sencillas que permiten mejorar las condiciones de seguridad y, al mismo tiempo, facilitar la detección de situaciones que puedan resultar sospechosas.
Otro de los puntos planteados fue fortalecer la comunicación entre comerciantes de una misma zona. La conformación de redes vecinales y grupos de alerta permite compartir información ante movimientos llamativos de personas o vehículos y facilita que una situación pueda ser advertida a tiempo.
En ese sentido, desde la Policía se remarcó la importancia de informar ante la presencia prolongada de personas o vehículos que parezcan estar observando un comercio, pero evitando cualquier confrontación directa.
La recomendación es comunicar la situación a la unidad policial y permitir que los efectivos intervengan.
El operativo también incluyó un puesto de control vehicular y poblacional en calle Río Negro, entre San Antonio y Los Menucos, además de recorridas preventivas en distintos cuadrantes de la jurisdicción.

La jornada se completó con la cobertura de seguridad del encuentro futbolístico entre La Amistad y Deportivo Roca. El servicio contó con efectivos de la Comisaría 45°, la Unidad Regional V, el Grupo Especial COER y la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA). El partido finalizó sin novedades y con normalidad en los accesos, egresos y alrededores del predio.
De esta manera, la intervención policial combinó presencia territorial, controles y contacto directo con la comunidad. En Cipolletti, la prevención se trasladó también al interior de los corredores comerciales, donde escuchar a quienes conocen cotidianamente su entorno permite detectar riesgos y fortalecer los canales de alerta antes de que una situación pueda convertirse en un delito.
