Durante la jornada se trabajó especialmente en explicar el funcionamiento de la línea telefónica 0800-DROGAS, un canal gratuito y anónimo que permite aportar información sobre posibles puntos de venta de estupefacientes. Vecinos de diversas edades participaron de la charla, escucharon casos concretos y consultaron cómo realizar denuncias sin exponerse. La herramienta busca algo simple pero potente: que la comunidad pueda colaborar con datos que después son analizados por las áreas especializadas.
Además, el encuentro también abrió un espacio para hablar de una realidad que muchas veces golpea puertas en silencio: los consumos problemáticos. En ese marco, equipos técnicos explicaron qué hacer cuando una familia atraviesa una situación de este tipo, cuáles son los primeros pasos para pedir ayuda y qué dispositivos existen en la provincia para iniciar un tratamiento.
En ese sentido, la propuesta apunta a mirar el problema desde dos lugares al mismo tiempo. Por un lado, fortalecer la prevención del delito con información clara y canales seguros de denuncia. Por otro, acompañar a las personas que atraviesan situaciones de consumo con contención y orientación, evitando que queden solas frente a un problema complejo.
A lo largo de las charlas se generó un clima cercano, con preguntas directas de los vecinos y experiencias compartidas por quienes conviven con estas situaciones en su barrio. Ese intercambio permitió despejar dudas y, al mismo tiempo, reforzar la idea de que la prevención también se construye desde la comunidad.
Finalmente, desde el Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro remarcaron que seguirán recorriendo distintas localidades de la provincia con este tipo de actividades. La meta es acercar información, generar confianza y sumar a los vecinos en una tarea que requiere compromiso colectivo para cuidar cada barrio.