El procedimiento se activó cuando uno de los lectores automáticos de patentes (LPR) instalados en el acceso a Cipolletti, por el tercer puente, identificó un vehículo que era buscado por la Justicia.
A partir de ese alerta, el Centro de Monitoreo inició un seguimiento inmediato utilizando distintas cámaras urbanas, logrando reconstruir con precisión el recorrido del rodado apenas ingresó a Cipolletti desde Neuquén.
En ese contexto, el trabajo coordinado entre la tecnología, los operadores y el personal policial fue clave. Mientras desde la sala de monitoreo se guiaba el desplazamiento del vehículo por las calles, los móviles se posicionaron de manera preventiva, evitando maniobras riesgosas y reduciendo al mínimo los tiempos de intervención. En pocos minutos, la camioneta fue interceptada en La Esmeralda y Fray Santa María de Oro, sin generar peligro para vecinos ni para otros conductores.

Como resultado, el vehículo quedó secuestrado. El conductor, un hombre domiciliado en Fernández Oro, fue identificado y notificado en una causa judicial vinculada a la procedencia del rodado, recuperando la libertad conforme a las disposiciones legales vigentes.
Gracias a las cámaras con Inteligencia Artificial, hoy no sólo se observa lo que ocurre, sino que el sistema “piensa”, cruza datos y emite alertas automáticas que permiten anticiparse al delito. Esa prevención activa se traduce en hechos concretos: vehículos recuperados, causas esclarecidas y mayor tranquilidad para la comunidad.