El procedimiento se llevó adelante durante una inspección en el sector de internos condenados. Mientras se revisaban distintas celdas, los agentes detectaron varios envoltorios escondidos dentro de un colchón ignífugo y también en una media ubicada sobre una cama cucheta. La forma en que estaban ocultos evidenció una clara intención de mantener el material fuera del alcance de los controles habituales.
Posteriormente, y con autorización judicial, los envoltorios fueron abiertos en presencia de testigos para garantizar la transparencia del procedimiento. Allí se contabilizaron 226 comprimidos, entre unidades enteras y fragmentadas, todos con la inscripción "ALP", por lo que quedaron resguardados para las pericias que determinarán con precisión su composición.
Asimismo, el procedimiento continuó con la correcta preservación de la prueba y la intervención de la autoridad judicial competente, que dispuso las actuaciones correspondientes.
Como parte de esas medidas, un interno quedó vinculado a la investigación que busca establecer el origen y el destino de los comprimidos dentro del establecimiento.
Este resultado refleja el compromiso cotidiano del Servicio Penitenciario de Río Negro con la seguridad intramuros. Las requisas preventivas y los controles permanentes constituyen herramientas fundamentales para detectar elementos prohibidos, fortalecer el orden dentro de las unidades penales y brindar condiciones más seguras tanto para el personal como para las personas privadas de la libertad.
