Yolanda Palma, oriunda de Cinco Saltos, es una de ellas. Desde hace más de un año forma parte del proyecto y hoy se desempeña como apuntadora y pañolera en el área de almacén, un rol clave para garantizar que cada frente de obra cuente con los insumos necesarios para avanzar.
Su tarea consiste en organizar pedidos, gestionar documentación y asegurar el abastecimiento de materiales esenciales como electrodos, discos, aceites, cubiertas y servicios mecánicos. Todo se articula a través de un sistema digital que permite responder en tiempo real a las demandas de los equipos en campo. Desde ese punto estratégico, el almacén se convierte en un nodo central que sostiene el funcionamiento diario de la obra.
Yolanda llegó al proyecto el 8 de marzo de 2025. Antes, trabajaba como cuidadora de adultos mayores en un hogar. La decisión de sumarse implicó un cambio profundo: adaptarse a un nuevo rubro, incorporar habilidades técnicas y asumir una dinámica de trabajo exigente, con esquemas de 28 días en el campamento y 7 de descanso, lejos de su casa y de sus hijos.

“Soy una mamá que se animó”, resume, al poner en palabras el proceso personal que atravesó. “Tuve que aprender y asumir responsabilidades distintas. Pero si mañana la obra se termina, me llevo una mochila llena de herramientas y aprendizajes para poder desempeñarme en otro ámbito”.
Como Yolanda, miles de trabajadores y trabajadoras forman parte de este proceso. Se estima que el desarrollo del VMOS y las obras energéticas asociadas movilizan actualmente a más de 2.700 trabajadores directos, con un fuerte componente de mano de obra rionegrina, además de generar miles de empleos indirectos en servicios vinculados como alimentación, salud, transporte y mantenimiento.
El impacto trasciende el campamento. Empresas proveedoras, pymes regionales y economías locales se integran a la cadena de valor, ampliando oportunidades en distintas localidades de la provincia.

“El proyecto para la provincia significa crecimiento y oportunidad para nosotros”, señala Yolanda. “Se nos abrió una posibilidad, no solo a quienes estamos acá, sino también a empresas que brindan servicios. Y se nota el impacto en las localidades cercanas. Esto no es solo para nosotros, va más allá de la obra. Abarca a un montón de gente”.
En cada jornada, entre pedidos, stock y coordinación logística, su historia se suma a la de tantos trabajadores que hoy encuentran en estas obras una oportunidad concreta de crecimiento, formación y futuro. Porque detrás de cada infraestructura que se levanta, hay decisiones personales, aprendizajes y esfuerzos que también construyen desarrollo.