Esta intervención se realiza bajo un esquema de mantenimiento preventivo, necesario ante la intensidad del uso de este equipamiento. Con estas tareas, la empresa garantiza la seguridad operativa del sistema, anticipándose a posibles fallas y optimizando la vida útil de las máquinas para evitar contratiempos que afecten la prestación del servicio.
En este marco de mejoras, la empresa destaca la adquisición de un nuevo transformador de 3.250 kVA, que ya se encuentra en la localidad. El equipo, que demandó una inversión de $98 millones, será destinado como unidad de respaldo exclusivo para la toma del lago, marcando un hito histórico.
La incorporación permitirá realizar mantenimientos programados en el resto de los equipos sin necesidad de interrumpir el bombeo. De esta manera, Aguas Rionegrinas asegura mantener la planta operativa al 100% de su capacidad ante cualquier contingencia eléctrica o necesidad de reparación.
Con estas acciones, Aguas Rionegrinas refuerza su presencia en la zona andina, priorizando la inversión en infraestructura y la prevención técnica para asegurar la continuidad y calidad del suministro de agua potable para los barilochenses.