Para garantizar el funcionamiento del sistema, se trabajó junto con EDERSA para asegurar el funcionamiento de las instalaciones y se dispusieron guardias especiales destinadas al control y monitoreo permanente del funcionamiento de las instalaciones.
Asimismo, se realizaron mediciones continuas de presión en distintos puntos de la ciudad, lo que permitió un seguimiento constante del comportamiento de la red y confirmó que, hacia la noche, el sistema comenzó a normalizar su operatividad.
Es importante remarcar que los sistemas de Aguas Rionegrinas son electrodependientes, por lo que la salida de servicio de la línea de alta tensión condicionó el normal funcionamiento del sistema. En este sentido, la prestación plena del servicio se encuentra sujeta a la restitución total del suministro eléctrico.