El trabajo realizado durante el año incluyó una importante articulación con los municipios.

En el marco del enfoque integral de la seguridad que incluye la mediación comunitaria y la resolución alternativa de conflictos, la Secretaría de Estado de Seguridad y Justicia, conducida por Betiana Minor, cumplió durante el año 2020 y pese a la pandemia, con un importante trabajo destacado por la Red Federal de Centros Comunitarios y Red de Formación Escolar.

 El Boletín Federal de la Red, resaltó los nuevos enfoques en capacitación que se compartieron desde Seguridad y Justicia de Río Negro a través del Programa de Mediación Comunitaria de la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria.

En ese sentido se mencionan talleres de comunicación y convivencia pacífica destinados a agentes de la Municipalidad de Viedma; el de Clínica de Casos y Asistencia Técnica para la Creación de Centros de Mediación, en conjunto con el municipio de Sierra Grande, y el taller de Facilitadores Comunitarios para adolescentes realizado con la municipalidad de Allen, entre otros.

Todo esto habla de un gran trabajo realizado durante el año y que incluyó la articulación y la firma de convenios con los municipios rionegrinos para poder desarrollar los talleres y capacitaciones y llegar a los barrios con herramientas de prevención y disminución de la violencia como son la mediación y la resolución alternativa de conflictos.

La referente del Programa de Mediación Comunitaria de la Subsecretaría de Participación Comunitaria y Prevención del Delito, Cecilia Garrafa, señaló que la respuesta recibida luego de los talleres fue muy buena. A modo de ejemplo dijo que en Sierra Grande se trabajó en cómo hacer un centro de mediación entendiendo a este no como un lugar físico sino por el conjunto de personas que lo integran y por el perfil de servicio social que debe tener.

“En Sierra Grande tuvimos una repercusión impresionante. El taller terminó hace unos días y ahora está la intención de ponerse de acuerdo el año que viene para arrancar nuevamente. También terminó el de Viedma, viene mucha gente con la intención de seguir y poder entender esto que hay que bajar a los barrios y a la gente”.

Claramente por la pandemia fue un año muy difícil y particular. Sin embargo, la virtualidad contribuyó a la tarea del Programa de Mediación que concluyó así un gran 2020.

El trabajo en mediación no es nuevo, la provincia tuvo su primer convenio con la Nación en 1999 y el programa se inició en 2002. En 2017 se reeditó el convenio de cooperación y asistencia con la Nación y se vuelve a formar parte de la Red Federal.

“Al comienzo nosotros teníamos nuestro centro y hacíamos las mediaciones interpartes que ahora las hace Justicia. Después con la ley de Mediación Judicial, empezamos a seguir la línea de poder trabajarlo en los barrios como preventivo”, indicó Garrafa quien agregó la importancia de ir hacia los barrios y las personas y que no sean éstas las que tengan que acudir al Centro.

En los primeros días de diciembre se realizó un encuentro con todos los integrantes de la Red Federal “Nos juntamos todos los centros de mediación de las provincias y fuimos compartiendo nuestros trabajos. El último encuentro tuvo que ver con cómo nos reacomodamos con el tema de la pandemia. La verdad que todos fuimos encontrando la manera de estar con la gente y nos ha ido muy bien. Estamos muy contentos porque más allá de todo lo mal que fue este año, hicimos un balance laboral y nos fue muy bien porque pudimos llegar a muchas municipalidades”, señaló.

Una de las herramientas más importantes en la mediación es la escucha activa que tiene que ver con cómo vemos y escuchamos al otro. En ese sentido, Río Negro continúa con su política de fomentar y promover la mediación comunitaria para llegar con estas iniciativas a cada vecina y vecino. La articulación con los municipios y la Nación están brindando buenos resultados al respecto.

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